29.10.16

Hércules: Los viajes legendarios, temporada 4


A diferencia de las que llevamos esta no supera a la precedente. Tiene excusa. Falla K. Sorbo. El tío tuvo una grave enfermedad así que en muchos de los episodios desta temporada sólo aparece unos minutos, algunos al principio y otros al final de los mismos, perjudicándola con ello. Evidentemente sin querer. No es que el actor sea gran cosa pero era el protagonista así que su ausencia era un impedimento difícil de salvar. Por eso la decisión de los productores de salir adelante como fuese y a toda costa no fue buena porque no valía cualquier cosa. La mejor opción hubiera sido haber sustituido al Hércules de la serie por otro personaje que hiciese de protagonista, bien haciendo que el hijo de Zeus cambiase de cuerpo temporalmente, bien contando una historia larga protagonizada o por alguno de los personajes secundarios recurrentes empezando la elección por Iolus, ya que es un personaje sólido, o por alguien nuevo. Pero se optó por lo fácil, hacer lo posible cada semana, con lo que al final los productores consiguieron que la temporada sea un revoltijo que no tiene nada de lo que hizo triunfar la serie. Ni a K. Sorbo, es innegable que su físico fijó a muchas sras. al sillón y su verosímil interpretación dio credibilidad a la serie, ni aventuras de acción sin pretensiones y vergüenza, ligeras, convencionales y morales. Los episodios donde no sale el Hércules de la serie son comedias bobas demasiado alejadas de la Grecia de la serie, y los capítulos donde sale el Hércules de la serie de joven (el actor que lo interpreta no es el mismo actor de la fugaz serie El joven Hércules que no he visto ni veré) son melodramas extrañamente exentos de todo elemento aventurero a pesar de ser una serie de innegable espíritu ochentero.


Así, los únicos episodios desta temporada que merecen no caer en el olvido, curiosamente casi todos escritos por un mismo guionista, P. R. Coyle, que se incorporó a la serie en esta temporada, buen fichaje pues todos los que hizo menos 1 han sido seleccionados, son: el 4º, "Telaraña mortal", no es gran cosa pero están bien aprovechados los escasos y pobres medios que tiene así que alcanza el tono de terror requerido por el guión, no aburre la única y sobria localización destudio y el monstruo funciona tan bien que daba para más. Es el típico episodio mediocre y efectivo en el que se basó el tan fugaz como arrollador triunfo de la serie. El 5º, "Extraño en un extraño mundo", es uno de los mejores de la serie porque camufla muy bien que Sorbo ya no está plenamente disponible, crea al atractivo El Soberano, un Hércules malvado, y un mundo especular bastante apañado (salvo por las estúpidas versiones de Xena y Gabrielle), compensa lo manido de la historia con dinamismo y desdoblando muy ingeniosamente a Iolus, permitiéndole así demostrar a Hurst que podía soportar la serie en sustitución de Sorbo si le ponían un buen compañero de los que la serie estaba sobrada: Salmoneus, Nébula, alguna amazona de Xena o incluso Afrodita o Ares, y sale A. Tyldings. Esta es la única vez en esta temporada en la que la actriz interpreta a Afrodita :( Por todo esto es una pena queste episodio no fuese un telefilm ya que el argumento podía llenar con diversión 90 minutos perfectamente. El 9º, "Si tuviera un martillo", es el más flojo de toda la selección, alguno tenía que serlo, pero se sostiene gracias a la comedia, sale Salmoneus, y por poner de antagonista a un Hércules básico. El 10º, "El juicio de Hércules", más que bueno es interesante y por ello os lo comento en el siguiente párrafo. El 13º y 14º, "Armagedón" 1ª y 2ª parte, tienen el pero de que vienen de Xena (yo no superé su 2ª temporada) por lo que pierden al que no se tragase ambas series, pero por lo demás son unos episodios muy conseguidos gracias a sus villanos: Calisto y El Soberano, y al destino de la Grecia de la serie si su Hércules hubiese muerto antes de nacer. El 15º, "Sí Virginia, existe Hércules", es uno de los mejores de la serie, no es una aventura de Hércules sino una disparatada y divertida parodia tanto de la gente que hace HLJ tras las cámaras interpretada por los actores recurrentes de la misma, como del proceso de producción de una serie. El 19º, "Heridas de guerra", es un episodio que a pesar de no contar con Sorbo encarna el espíritu de HLJ que la hizo grande muy bien y con algo de seriedad y distinción al tocar el tema de la integración de los veteranos de guerra en una sociedad que no les ha guardado la silla cuando se fueron a Sevilla. Finalmente el 20º, el 21º y el 22º, "Crepúsculo", "El mejor dios" y "Encuentros", forman una unidad aunque son bastante independientes, van de más a menos siendo el 1º de los 3 uno de los mejores de la temporada, su tema también es bélico y tiene un tono adulto que, además de sorprender porque no es normal ver algo así en una serie como Hércules, además producida en un estado por entonces belicista, lo eleva por encima de sus carencias; el siguiente no es muy allá pero se salva porque permite ver con claridad en qué ha consistido la actualización de las divinidades de "Homero" y Hesíodo efectuada por la serie: ahora son la típica élite rica clasista, egoísta, fiestera y aprovechada, así un antiguo griego no reconocería al Apolo y al Momo (Burla, una oscura deidad del campesino-poeta de Ascra por lo que es la nota culta de la temporada) del episodio como los suyos a pesar de ir de blanco y dorado y ser rubios, pero los tomaría por dioses porque son caprichosos, rencorosos y envidiosos; el último capítulo es malo (no es de Coyle), aunque tiene la mejor pelea de la serie, si bien es chungo ver a Sorbo "dar" puñetazos en la cara a una cincuentona de penetrantes ojos azules, porque es incoherente, desaprovecha los temas de la historia y no agua su patriarcalismo: la historia se carga a las 2 madres de Hércules, Hera y Alcmene, de las cuales respecto a Zeus una es malvada, recordemos que aquí al igual que en los mitos es la archivillana de la historia del hijo del portador de la égida, y la otra es humana, o sea inferior, pero hay que salvar a este episodio del olvido porque forma parte del tríptico y es crucial en la serie pues marca en ella un antes y después. Cosa curiosa pues esta no necesitaba algo así, lo que necesitaba era a Sorbo de vuelta, por lo que parece como un cabreo, un puñetazo en la mesa que quiere decir: no podemos seguir así. Sin embargo seguramente la razón de reventar el status quo de la serie hasta el punto de dejar obsoleta su intro no fue la frustración por una temporada problemática y errática, sino el querer acercar HLJ a Xena, pues a pesar de ser un derivado era más popular quella, y para ello había que cambiar destilo, ser menos blanda y convencional.

Si en la anterior temporada un episodio servía para ver que HLJ es un peplum progresista, es decir, atípico, en esta un capítulo nos permite ver la idea de heroísmo que tiene la serie. El conflicto del mencionado episodio 10º es quel Hércules interpretado por Sorbo es juzgado en Atenas, aludiendo así a EE.UU., porque al inspirar heroísmo en la gente rompe el orden social. Sus delitos son: socavar la autoridad de los dioses, sedición, negar la autoridad del gobierno y alentar la rebelión. Este conflicto es el tradicional mito de la extraordinariedad del héroe. Que un guionista estadounidense del siglo XX lo vuelva a contar refleja lo poco que hemos cambiado estos últimos milenios a pesar de las apariencias. El héroe por un lado auxilia a la sociedad pero por el otro al ser singular supone un problema social. Nadie puede impedir que haga lo que quiere, esto es un tópico de los mitos de Hércules, por lo cual es un ser tan temible como el mal al que combate. Por eso siempre acaba teniendo problemas con la autoridad legal, que en este episodio no es algún rey como en los mitos sino el pueblo pues Atenas (como EE.UU.) es una democracia. Así, el problema con el Hércules de la serie es que rompe la religión, que es algo que enlaza a la comunidad, porque aumenta la fe en las propias fuerzas, a los dioses les gustaría hacernos creer que somos menos de lo que somos, rompe la comunidad con su individualismo, rompe la igualdad al actuar por motivos personales, rompe la legalidad al anteponer la Justicia y rompe la seguridad porque atrae a las amenazas. Al final la solución es lo que representó, salvando las distancias, Hércules para los grecorromanos. Los sufrimientos y trabajos, cáigase en que no se les llama hazañas o heroicidades sino esfuerzos y penalidades, deste hijo de Zeus dieron esperanza a los grecorromanos porque fueron para bien pues al final, gracias a ellos y a pesar de los dioses, Hércules consiguió ser inmortal. Así, este hijo de Zeus acabó simbolizando al humano corriente y moliente. La vida es dura y puede llegar a ser muy dura, pero si todo se supera con dignidad y honradez se recibe como recompensa la inmortalidad tras morir. O sea, Hércules sirvió a los grecorromanos de inspiración y de esperanza porque a la postre el héroe es humano. El Hércules de la serie es absuelto porque su transgresión es positiva. Su romper las normas por un bien no engendra desorden sino que inspira a mejorar, yo trato de inspirar a otros a ser todo lo que son capaces de ser dice el Hércules de la serie, al ser una prueba de hasta donde podemos llegar, necesitamos héroes para subir el nivel al que otros pueden aspirar. Por eso compensa los trastornos que pueda provocar su monstruosidad. Desta manera la serie justifica ante una sociedad de iguales que haya héroes y se les admire. Estos por su unilateralismo proporcionado por su inhumano poder erosionan la comunidad, pero a cambio la facilitan el cambio a mejor pues las religiones, las leyes y las costumbres siempre tienen aspectos mejorables. Naturalmente estamos hablando de héroes populares. Sólo si son así ellos tienen justificación en una comunidad. Así, el Hércules de la serie frena y defiende al pueblo de la élite insolidaria e irresponsable pues una democracia exige al poder responsabilidad. Sin embargo esto le hace contradecirse. Así que al final la serie no aplica sus argumentos para justificar al héroe en una comunidad de iguales. Como se puede comprobar en todos sus episodios, su Hércules inspira a esperarle en vez de a hacer algo. Esto es así porque la serie siempre pinta a la comunidad tópicamente humilde y pusilánime por lo que siempre aguanta hasta que acude un héroe a sacarle las castañas del fuego. Quien hace questo sea así es el cliché de judeocristiano del agricultor como inocente pues convierte al pueblo en un niño incapaz de resolver sus propios problemas aunque sea emigrando. Deste modo HLJ, pese a su progresismo y humanismo, presenta a Hércules como un Superman clásico, criado por agricultores y creado por judíos. Alguien venido de arriba-fuera a salvar el pueblo porque este es incapaz de embridar a su élite. Como dice la intro de Xena: dioses, señores de la guerra y reyes. Así, la serie falla en aplicar sus ideas sobrel héroe. La apuesta yanki por el individualismo traiciona a la comunidad porque nunca la muestra resolutiva por sí misma o al menos actuando en conjunto proactivamente. Esta es la diferencia entre Hércules y Hércules que hace quel 1º no sea contradictorio. Él es el héroe de la gente activa y su versión moderna de la pasiva (he aquí el cristianismo de la serie) porque el mito siempre le pone actuando para sí mismo (los antiguos griegos también eran muy individualistas) o a las órdenes dotro. Por eso el mítico es aristocrático y el televisivo popular. Esto es así porquel aristócrata ("Homero"-Aquiles) no necesita que la sociedad se haga más justa mientras quel pueblo (Hesíodo-Justicia) cree que otra sociedad es posible pese a que generalmente no cree que él pueda crearla.


Así pues la 4º temporada es más floja que la anterior, aunque no demasiado, es mejor que las 2 1ª, me quedo con el 50% de la misma, un porcentaje alto si bien no todos son decentes. Pero quizás sea en la que mejor se ve el que la serie Hércules: Los viajes legendarios es uno de los peplum más fieles al material en que se inspira a pesar de las apariencias. Esto es una de las razones (sí, una dellas es A. Tyldings) por lo que a mi me parece videable. No porque crea que es un valor ser fiel a la fuente, sino porque al tener de un modo superficial y pop lo que ha hecho inmortales a los mitos griegos en general es entretenida. Así, lo bueno desta serie es que actualiza decentemente los grandes temas de los mitos griegos a pesar de ser cristiana (porque surge de una sociedad cristianizada, no porque sus autores hagan profesión de fe) y muy yanki. Cosa que pocos peplum hacen y por eso en su mayoría son malos. Un último ejemplo de la fidelidad de la serie a los mitos, Ulises. Este célebre héroe griego finalmente no pudo más así que empezó a rogar a los dioses que le devolviesen a Ítaca con su familia. Entonces, la divina Calipso (ocultadora), desesperada porque se quede, decide infringir la ley sagrada, le ofrece la inmortalidad al mortal hijo de Laertes. Pero este la rechaza. Él es humano así que debe seguir siendo así. Lo que pasa es que los mitos griegos cuentan como invariablemente los humanos divinizados al final lo pasan mal. Los Olímpicos no tratan bien a las deidades advenedizas salvo que sean sus parientes, y Laertes no es un dios. Por tanto Ulises renuncia a ser uno. Al final desta temporada el Hércules interpretado por K. Sorbo también renuncia a la divinidad. Aunque sea menos poderoso cree que siendo humano podrá ayudar mejor a la humanidad porque estará más cerca, no en términos de distancia sino de sentimiento, della. Este conformismo no podría existir sin orgullo antropocéntrico, que es de lo que van los relatos tradicionales de héroes. De lo grandes que los humanos podemos llegar a ser, aunque los conservadores siempre aceptan los límites previos. Un hombre no puede llegar a ser dios; alguien del pueblo no puede llegar a ser de la élite. Por eso el Hércules televisivo no cambia las cosas a pesar de pretenderlo. El antropocentrismo conformista nunca produce cambios porque sólo quiere perpetuar el previo status quo. Así al final resulta que Hércules: Los viajes legendarios es una decente versión de los mitos griegos, cosa que siempre eleva y explica que la serie esté aguantando el paso del Tiempo.

19.10.16

Otros superhéroes son posibles: La Sociedad Secreta de Superhéroes


Algo consustancial al género superheroico es la ambigüedad. Un superhéroe hace el bien a pesar de infringir las leyes, va con un disfraz chillón a pesar de querer ser discreto y miente a todo el mundo a pesar de ser bueno. Así empezó la cosa y como triunfó desa forma, es decir, nadie la cuestionó, se aceptó a pesar de su incongruencia. Superman tenía que ser Clark Kent, aún no entiendo bien porqué, y eso ha resultado en una norma que cumplen como el 90% de superhéroes existentes. O sea, durante años a nadie en el mainstream se le ocurrió enfocar las cosas de otra manera. Ni Moore. Chaykin y Tischman lo hicieron en el 2000 y por eso SSS es estimable.


La genialidad de este cómic, una historia en 2 partes de Otros Mundos equivalente a 4 grapas, es que plantea unos superhéroes que no quieren que se sepa su existencia. Algo que es herencia de los Kent ya que eso es así porque lo contrario estresaría mucho la vida de los poderosos y obligaría a aguar su intervencionsimo. Así, los superhéroes de SSS actúan en la más absoluta invisibilidad (también parece, como por otro lado es norma, que apenas salen de EE.UU.). Llevan sus disfraces, incluso algunos máscara, pero no es que no quieran publicidad para permanecer en el anonimato, es que Superman, Wonder Woman, Linterna Verde (Kyle), Flash (Wally), Plastic Man, Hawkgirl y Átomo no quieren quel mundo sepa que existen superhéroes. Hay villanos pero no supervillanos. Esto es lo que define este Otro Mundo por encima de cualquier otra de las muchas diferencias que tiene con el Universo DC canónico. Les menciono las más interesantes dellas: Superman es un solterón sexagenario, Lois Lane trabaja en un periódico que no es el Daily Planet que es amada en la distancia por un Superman que podría ser su padre, Bruce Wayne no es Batman y la SSS es juez, jurado y ejecutor de tal modo que al criminal que captura y condena (no tiene pinta que alguna vez haya sido otro el fallo) lo envía a la Zona Fantasma.

Afortunadamente este cómic es más que un enfoque original. Normalmente un Otro Mundo es una tontada porque el guionista de turno sólo se preocupa de trastocar las cosas. No usa la libertad que tiene para plantear historias novedosas, ambiciosas, audaces y/u originales. Un Otro Mundo suele ser tan más de lo mismo que a la postre no se nota que es Otro Mundo. Por ejemplo jamás en uno de ellos un superhéroe popular es un supervillano. Así, un Otro Mundo no suele ser más que hipocresía, el aspecto es diferente pero el fondo es el mismo. Esto no sólo es cosa de DC pues también tiene mucha culpa el lector típico. Él quiere sus héroes tal y como son, y ni en un Otro Mundo los quiere de otro modo. Así, Superman y Batman, no importa dónde, siempre son buenos. Aquí también, pero Chaykin y Tischman lograron cumplir su deseo de ser novedosos y ambiciosos planteando una historia muy chula pelín compleja, fatalista, diferente y rica en ideas que va in crescendo hasta llegar a un buen clímax que termina en un epílogo en donde el Otro Mundo se deshace un poco pues se acerca al canónico, final que suele ser la norma en este tipo de relatos por otro lado. Una innata tendencia al orden parece ser. Por tanto la pareja de guionistas deste cómic ofrece una historia bien relatada, atractiva y entretenida que es capaz de hacer diferentes y novedosos muchos viejos elementos del Universo DC y del género incluidas las peleas con maleantes.

El PERO es McKone. Este dibujante es demasiado mediocre para este cómic. Es un currante, todas las viñetas tienen su fondo elaborado, pero no es atractivo, no es espectacular y es confuso porque las caras de sus personajes son difícilmente distinguibles y su narrativa no es clara. Por tanto, no está a la altura de las exigencias del guión. Que no es que sea la leche o algo realmente original, pero es bueno por lo que un dibujo vulgar y mediocre, encima coloreado funcionalmente, no es lo que merecía. McKone es un dibujante para cualquier Otro Mundo salvo para este. SSS tiene muchas cosas que merecían estar bien dibujadas. Da pena que DC no lo viese ya que el queste cómic no haya tenido repercusión cuando tiene suficiente riqueza, solidez e identidad para ser uno de los universos alternativos de DC, aunque a Morrison se le haya pasado, es en gran parte por su gris apartado gráfico. Si esto lo hubiese pillado Ross o J. G. Jones no sería otro cómic bueno más que se ha perdido como una lágrima en la lluvia. 

Así pues, La Sociedad Secreta de Superhéroes es un buena historia de aire trágico (disculpad las vaguedades pero no quiero destripar en exceso el asunto) con toques freudianos (todo lo preside los conflictos padre-hijo como es norma en la ficción de culturas patriarcales) e inesperado final que además ofrece una visión distinta del mainstream, por lo que lo enriquece, en ese sentido es un poco como Astro City, y hace una velada crítica a la humana tendencia a poner por encima de la moral el dinero y la fama. Lo cual explica porque en ella no hay supervillanos, el mal está dentro de ntros. Por eso viene a decir que la impunidad sólo debe existir donde haya autocontrol, una idea antigua pues está ya en la historia de Platón sobre Giges. Lo malo deste cómic es que es innecesariamente masculino, de los 4 protas sólo 1 es mujer y sólo 1/3 de los personajes es femenino, por lo menos McKone es un dibujante questá lejos del sexismo, y en otros orden de cosas, denso, prometedor y con un pasado misterioso y por eso intrigante. Chaykin y Tischman meten tantas cosas en la historia que no pueden profundizar en sus interesantes personajes y temas, el atractivo epílogo da ganas de más porque la ruptura del status quo inicial es un comienzo casi igual de interesante quel principio (una Robin negra, cómo aún no lo han visto en DC?!) y el pasado que ha dado lugar a este Otro Mundo deja la sensación de que se debe explorar. En fin, es una pena que La Sociedad Secreta de Superhéroes no haya tenido continuidad. Su final abierto y esperanzador apunta a que los guionistas no descartaban volver a este Otro Mundo. Clama al cielo la ceguera de las editoriales, máxime ahora cuando están intentando seriamente ofrecer cosas diferentes. Aquí Chaykin y Tischman ofrecen un premisa para un universo superheroico a la vez familiar y distinto que vale su peso en oro ya que como sabemos en el mainstream escasean propuestas alternativas respetuosamente innovadores, atractivas y con potencial. Como mínimo este Otro Mundo da para una maxiserie, de moda otra vez al menos en Marvel aunque esa editorial ahora no las llame así, mejor que cualquier explotación de Watchmen,

16.10.16

La etapa Englehart de Los Vengadores III


El recuerdo que tenía de la etapa Englehart en Los Vengadores era bueno. Lo mejor de la serie hasta entones pues para mi fueron un tostón tanto la S. Lee como la R. Thomas. Ahora, a falta de releer la 2ª, tengo una mejor opinión de la 1ª y una peor opinión de la Englehart. Sólo puntualmente está por encima de la media dentonces. Deste modo sólo cabe concluir que en general los 1º 151 nº de Los Vengadores son muy mediocres a pesar de su enorme contribución a la formación del Universo Marvel. Tampoco es que después la mediocridad haya dejado de ser la tónica dominante de la cole. Incluso la cosa ha empeorado si metemos en el lote lo perpetrado por Bendis. 

El peor tomo de Los Vengadores clásicos de largo.

La etapa de Englehart es irregular. Empieza mal, sube con el simple pero efectivo crossover con los Defensores, luego baja cuando se centra en lo de Mantis porque es un poco parida y demasiado largo, después, cuando comienza la última parte de su etapa, la serie perfora su fondo con el tema del Sapo. A Englehart le hacía tanta gracia que no le importaba que sólo se la hiciese a él y que todo fuese absurdo, que no es lo mismo que surrealista. La etapa no remonta mucho con lo siguiente, un homenaje a S. Lee y a R. Thomas, pero sí con lo inmediatamente posterior: el tema de la Corona Serpiente, donde Englehart aprovecha para,  tal y como había predicho, finiquitar a Kang no sé si sabiendo que eso no iba durar. La cosa sube porque en esta saga el guionista reedita la fórmula que empleó en el crossover mencionado así que eso da dinamismo a su resaca del tema Watergate, que debió impresionar a Miller ya que tal historia con su Hiperión idiota y fiel perro de un presidente de EE.UU. integristamente neoliberal recuerda a los Superman y Reagan del Caballero Oscuro. La etapa de Englehart termina con 2 nº de transición, por ello uno dellos reedita casi entero el célebre nº 16 de la serie, en donde mientras su sucesor, que aprovechando su poder le había relevado de la serie, crea su alineación de Vengadores, él mete su última idea que es su legado ya que ha tenido gran influencia en el Universo Marvel: el regreso de Wonder Man de la muerte pues había fallecido en el ya lejanísimo nº 9 de Los Vengadores. Esta idea da una buena idea de lo que es la etapa Englehart en la cole.

Ya hemos dicho que la etapa de Englehart en conjunto es un poco mejor que lo anterior pero que no lo es más porque él no es un buen guionista. En ella es dinámico, atrevido y comprometido, pero a cambio está demasiado dominado por el pasado que tanto adora y por ser fiel al estilo S. Lee a través de la interpretación de su adorado R. Thomas. Así, las historias de su etapa son simples y demasiado deudoras del pasado. Englehart tiene personalidad, es decir voz, ahí está los ejemplos para no salirnos de Los Vengadores de Mantis o de Sapo, pero a la vez busca desesperadamente referirse al pasado, con lo que lastra la lectura, y está prisionero de un estilo de narrar donde abundan los deus ex machina, las casualidades más fortuitas y los porque sís y no trata de disimular lo absurdo de la lógica superheroica. Por ejemplo, mete a un personaje popular de la Marvel no superheroica que había desaparecido en los 60 porque este quiere ser superhéroe. Los Vengadores se lo llevan a una misión de infiltración a pesar de no tener poderes y experiencia callando al Capi mentándole que en el pasado él hizo algo parecido con R. Jones, cuando se supone quel presente está para mejorar el pasado. Son capturados, no por culpa de dicho personaje, y en la huida se encuentran con un traje de superhéroe, el de la Gata, tirado por ahí! Como la situación es desesperada no se les ocurre más que dárselo al personaje en cuestión pues es femenino, tiene poderes incorporados y, sobre todo, los Vengadores ya son superhéroes! Entonces este pasa de acompañarlos a repartir hostias con ellos sin ningún tipo de miedo. Afortunadamente al final, tras la victoria, la envían con una superheroína para que aprenda. Así, sólo en momentos puntuales Englehart ha conseguido romper la barrera del Tiempo pues ya era rancio incluso para su época. Se lleva a los Vengadores al Oeste cuando el Western está ya muerto.

La antesala de lo de la Corona Serpiente lo dibujó un Tuska ya sexagenario con algo de brusquedad pero eficientemente así que no consiguió alegrar unos malos guiones. No lo hubiera hecho incluso de haberle interesado el tema. Por eso su paso por la cole fue fugaz. Le sucedió para el meollo un primerizo Perez muy influenciado por BWS, supongo que el ídolo daquel momento para todo jovencito que empezaba en Marvel. Está verde pero motivado de modo que el resultado es eficiente pero primerizo, acartonado e impersonal. Lo mejor que tiene es que hace las calles de NY vacías de peatones y coches lo cual da a la historia un toque fantasmal que no le queda mal. Así, podemos decir que la etapa Englehart visualmente es poco atractiva.


Con la historia sobre la Corona Serpiente terminó Englehart su etapa así que deja buen poso. En realidad sus nº malos son pocos pero la mediocridad es la tónica dominante. Normal porque Englehart no es un buen guionista y no se dedicaba a escribir solamente Los Vengadores. Aquí podéis leer su opinión sobre su etapa en la cole. Así, aunque Englehart defendió bien el fuerte, fue original, tuvo ideas que aún siguen en uso, Hellcat aún sigue dando caña por ahí, o que dieron pie a grandes cosas, el Escuadrón Supremo de Gruenwald nace del tratamiento deste supergrupo en la saga de La Corona Serpiente, y avanzó el escribir sagas largas y ambiciosas con su historia sobre Mantis, su enfoque fanfic, su simplicidad, su tendencia a forzar los guiones, por ejemplo, y ciñéndome a esta parte de su etapa igual que en los siguientes ejemplos, no cuenta como los Vengadores se cuelan en la Casa Blanca y suplantan al presidente estadounidense, y su desvergüenza, que le impedía saber cuando se estaba pasando, agente, intentaremos controlar mejor ntros. misiles!, o cayendo en la parida, la capacidad imitativa de Bestia, hacen que sus guiones no sean atemporales de modo que aguan mucho unas historias que por ser menos artificiosas son más modernas que las de sus predecesores.

4.10.16

El Capitán América necrofílico de Steranko


Steranko es un autor de cómics excelente por eso tiene poca obra pues alguien así no tiene sitio en un mundo industrial, sobre todo antes porque era lo contrario de ahora, lo estandarizado era mayor en la mentalidad que en la vida cotidiana. Una de sus obras destacadas es esta. No he podido leerla hasta hoy porque es tan breve, 3 grapas (110, 111 y 113), que no encaja en los criterios industriales que se manejan actualmente. Siempre ha venido inserta en un material copioso que no me interesa. Al final acabé por descubrir que forum lo editó en una trigrapa, el Especial primavera (de 1989) de su cole genérica Clásicos Marvel. Así, por fin he podido sumirme en ellos. 


ME CAGÜEN ... La edición la caga al final, las 2 últimas páginas son una evidente SPLASH PAGE!

Así debería estar estas páginas en la edición que tengan.

Son unos cómics inquietantes y gráficamente espléndidos aunque en ellos Steranko no va más allá de su genial Nick Furia. Dibuja mejor que allí pero narrativamente es menos inquieto, en mi opinión cada nº menos, siendo la 2ª mitad de la historia más convencional que la 1ª. Aún así tiene escenas sorprendentes y hermosas. Por eso esta obra a través de su autor es un puente entre Kirby y Adams en el dibujo y entre El Rey y Miller y Chaykin en lo narrativo. Por tanto, aunque poco sorprende a alguien que haya disfrutado con el fabuloso Nick Furia de Steranko, estas grapas son una sobresaliente muestra de lo que un dibujante de cómics puede hacer sin necesidad de ser muy vanguardista. Con el tiempo que ha pasado desde que se publicó estas aventuras, casi 50 años!, uno piensa que así es como debería narrar hoy el mainstream ya que eso es suficiente tiempo para que la gente aprenda a hacerlo así, pero en cambio la narrativa superheroica se ha empobrecido. Una pena porque Steranko demuestra que lo cinematográfico no se consigue haciendo viñetas cinemascope y dibujando realista, sino usando muchas viñetas y jugando con los planos, además de dejar claro que el Cómic con imaginación e ingenio puede adelantar al Cine por la dcha. gracias a que puede segmentar el espacio de forma más dinámica, variada y eficiente y a que puede plasmar en imágenes lo imposible. 

Lo único que impide a esta viñeta ser una ilustración erótica gay es que sus figuras no lucen paquetón.

La historia no es muy allá vista hoy pero es que es de S. Lee. Pese a eso está claro que es puro método Marvel. Todo, salvo la idea original y los diálogos, es de Steranko. Por eso el dibujo destas grapas es mucho mejor que su guión. Así pues, la historia que unifica este tríptico es típica, el enfrentamiento entre Hidra y el Capi de cada jueves, pero tiene un aire enfermizo que inquieta por su indefinición de modo que tiene algo especial. A mi me recuerda a Vértigo de Hitchock (10 años anterior, un homenaje de S. Lee y Steranko?). La historia tiene una fuerte tensión psicológica y un fuerte tono fúnebre. Hay 3 personajes en la historia, 2 principales, y todos ellos de forma individual se enfrentan a la muerte. El Capi decide que es un error que todos sepan que él es S. Rogers así que piensa en cómo hacerlo desaparecer, Rick Jones se enfrenta a cómo suplantar al muerto (por entonces) Bucky Burnes y Mdme. Hydra se enfrenta al problema de matar al Capi. Esto naturalmente los cruza haciendo que la historia sea incómoda. El extraño cariño del Capi por Bucky que le impide decirle a Rick Jones que se cree otro alter ego para ser su sidekick (normal que haya acabando triunfado Halcón), pero todavía no puedo... no quiero borrar el recuerdo de Bucky Barnes!, el oscuro deseo de Rick Jones por vestirse como un muerto radicalizado porque parece el hermano gemelo del mismo (Los Vengadores nº 4 p. 10 v. 6), encontré estos trapos en el armario... [la negrita no es mía] y se me ocurrió ponérmelos, y la agresiva intrusión de Mdme. Hydra, la femme fatale fea, dado quel tema es amor homosexual platónico, comienza con una pelea entre Hulk y el Capi por Rick, o sea, no pinta nada pero se entromete hasta el fondo, totalmente trágica porque la tortura estar desfigurada cuando es una mujer entre homosexuales y sólo puede vivir si mata a otros, forman un triángulo que hacen a este tríptico algo absolutamente singular y especial dentro del mainstream. Está claro que S. Lee no pensó mucho en lo que hacía y que Steranko se pasó con el aire fúnebre. La historia, así, es realmente perturbadora. La obsesión del Capi incomoda, evidentemente por necrofílica, y la gravedad de Steranko descoloca al ser una historia rutinaria de evasión.

Está claro quel traductor lo pilló pues el original es tarima (soapbox) no jabón (soap) y traduce buy por tragar en vez de por comprar. La 1ª viñeta es super elocuente.

En fin, pocas veces el mainstream ha llevado por derroteros tan inquietantes y libres los temas que conforman el género superheroico en su forma clásica, las identidades secretas, el disfraz, los secretos personales, los traumas del pasado, la violencia como otra forma de follar y como afirmación de la Vida, los amores imposibles y lo masculina, como lo hace esta historia. Así, este relato rutinario en realidad es una lectura perturbadora.
Paperblog : Los mejores artículos de los blogs Paperblog