29.4.13

Videados 116: Ulises 31, J. Chalopin 1981

Mis 3 series de la infancia son La abeja Maya (Willie best character ever), D´artacan y los 3 mosqueperrosUlises 31.  Todas las he intentado revidear. La primera he tenido que dejarla rápidamente porque es muy infantil, la segunda me la vi entera (cómo molan las series de tv cortas) y me aburrió y la tercera también me la he terminado (cómo molan las series de tv cortas) y me ha gustado.
 
 
La serie sigue tan alucinante como siempre. Si cuando era pequeño me fascinó por todo el rollo griego (esta serie y el péplum, sobre todo el protagonizado por S. Reeves, los descubrí a la vez y me marcaron para siempre), ahora me fascina la audacia de la propuesta. Es tan gafapasta, se nota que es francesa, y oscura que es alucinante ver que alguien pensó que semejantes dibujos animados  (estamos casi 20 años antes de que se considerase que estos también pueden ser para adultos) pudiesen gustar a los niños. A mi me encantó Ulises 31 pero también me aterrorizó. Ahora entiendo porqué, la mayoría de los episodios son de Terror, la serie tiene un tono sombrío (Ulises, rodeado de niños y sin ninguna mujer, y los demás lo pasan mal todo el rato, en ese sentido esta adaptación es fiel al original), los colores predominantes son el verde, el azul y el gris oscuro  y el alivio cómico, Nono el robot, no aligera lo suficiente el tono. En suma, Ulises 31 es un producto bastante adulto, la serie es menos dinámica de lo que la atención infantil necesita, un niño no tiene la experiencia y madurez suficiente para entender lo terrible que es la zozobra constante a la que está sometida la tripulación consciente de la nave Odiseus y las aventuras no tienen el tono ligero y vivaz propio de lo infantil.
 
Ulises 31 está inspirada en la Odisea pero su mayor influencia es Galáctica, la serie clásica por supuesto, tanto visualmente (comparen los cascos por ejemplo) como temáticamente, llevar la mitología al Espacio, dar a las aventuras galácticas un tono familiar, los tridentes son las cazas cylon que además son transportados en naves nodrizas, el constante acoso de los malos, búsqueda de la Tierra... Por su parte 2001 y Naves misteriosas son los mayores referentes para el Odiseus. Quizás lo más sobresaliente de la serie en el apartado tecnológico es que sus diseños son originales. Tiene mucho mérito el no haber caído en la tentación de imitar a la sobrevalorada Stars Wars. La naves están más cercanas a esa idea tan japo de que son tanto parte como todo. Siempre me han parecido chulísimos y geniales el brazalete escudo de energía y la espada-pistola. Por eso me sorprende que no hayan sido imitados hasta la saciedad. En cuanto a lo demás, el estilo gráfico de la serie, un equilibrado compromiso entre lo clásico y el manga, es sobriamente atractivo y neutro por lo que apenas ha envejecido, el diseño de personajes es espartano pero competente, los fondos están razonablemente trabajados y la animación es bastante buena, no se diferencia mucho de lo que se puede ver hoy en los productos más rutinarios. Finalmente la dirección está bastante bien. Demasiado clásica para el gusto actual. Lo mejor es que siempre consigue crear ambiente y marcar un tono, algo difícil de lograr cuando sólo tienes 20 minutos y una historia simple y directa. Lo único flojo es el tratamiento de los personajes. Es cierto que es una serie infantil pero también lo es que estos son el alma de la historia por lo que si no son carismáticos el resultado final es de usar y tirar. Por eso esta serie es menos recordada que otras de aquella época como Comando GMazinger Z o Sherlock Holmes. Son más populares porque sus personajes  son atractivos. Ulises es totalmente unidimensional y nada le cambia, pero su humanidad y nobleza siempre le mete en problemas. Telémaco es un buen puente para la audiencia infantil, pero no tiene demasiada personalidad. Tais (Yumi en japo y Temis, la diosa del Orden, en francés; su hermano Numaios, Yumaiosu en japo, es Eumeo, el porquero de Ulises, en francés) cumple su función de aportar bondad y ternura a la tripulación, pero la limita mucho ser una niña. Si hubiese tenido la edad de Telémaco hubiera dado más juego. Finalmente Nono, aunque simpático, demasiadas veces resulta tonto (además su comicidad ha quedado bastante anticuada).
 
En cuanto a los episodios Ulises 31 es  un cajón de sastre, los argumentos son mitológicos, históricos, futuristas y fantásticos. Sacados directamente de la Odisea son los episodios del Cíclope, de Eolo, de "Los lestrigones", de "Los planetas opuestos" (Escila y Caribdis), de las sirenas, de Circe (curiosamente Shirka, la computadora, viene del japo Shiruka que es Circe en francés), de "Calipso" (conseguida la historia trágica de amor), del Ulises homérico, de los lotófagos y de Hades (encaja perfectamente que sea este dios el que permita el regreso). Faltan el de Helios y el de los feacios. Todos, aunque son versiones libres y cuentan con elementos de otras procedencias, son respetuosos con el espíritu original. Sacados de los mitos griegos son los de Sísifo, "La Esfinge", Cronos, Nereo, Minotauro (no está mal) y "Atlas" y, de los hebreos, el del Arca. El episodio de Lemnos (interesante) está sacado de la historia de la Antigua Grecia. Futuristas son "Las flores salvajes", "La laguna de los dobles" y "La ciudad de Córtex". Los fantásticos son los restantes, "Hératos", "El planeta perdido", "La Insurrección de los compañeros", "El sillón del olvido" y "El Mago Negro" (bastante conseguido).  El balance final de todos los episodios es tan solo de suficiente porque la serie es demasiado irregular, tiene episodios buenísimos pero otros malísimos, y grotesca, las diferentes temáticas no encajan bien. No obstante es una buena adaptación de la Odisea. La arbitrariedad cruel de los dioses, el viaje por un mundo fantástico, el que la mayor amenaza no sea la muerte si no el no volver a casa con la familia, la tenacidad como única herramienta válida contra la adversidad y la soledad de Ulises están perfectamente reflejados en la serie.
 
Quisiera destacar 4 episodios por ser buenísimos. El de Sísifo me parece genial y es mi favorito, me impactó tremendamente de pequeño. Está perfectamente capturado la tragedia del personaje mitológico, la historia está muy bien desarrollada y la desesperación está muy bien reflejada. "Las flores salvajes" destaca por su solvente manejo del cliché de lugar deshabitado que oculta un peligroso secreto. El de "La Esfinge" es perfecto mezclando cosas dispares, la mitología griega y el cuento europeo, y captura bien el conflicto generacional y las consecuencias de la soberbia. Finalmente "La insurrección de los compañeros" es una competente versión de una historia de zombis.
 
Así pues, Ulises 31 está bien, podría haber estado mejor y haber durado más (creo que los franceses la explotaron con telefilms), la mitología griega y los clichés de la Ciencia Ficción dan para mucho más, pero es mejor así ya que los personajes no daban mucho más de sí. También está bien como versión de la Odisea pues los griegos nunca fueron dogmáticos con sus mitos. Consideraban legítimo el modificarlos siempre que se respetase su espíritu (que es lo que los ha hecho clásicos), cosa que ya hemos dicho que Ulises 31 hace. Así pues esta serie contiene la esencia tanto de la Odisea como de la cosmovisión de los antiguos griegos. Esto es lo que la ha preservado del paso del Tiempo.

23.4.13

Critiquita 369: The League of the extraordinary gentlemen: Century, A. Moore y K. O´Neill, Planeta DeAgostini 2013

La opinión general sobre The League of the extraordinary gentlemen ha ido degenerando conforme Moore se ha ido haciendo cada vez más gruñón, más hermético, más sexual y más complejo. Así, ahora se puede leer cosas como que es una ida de olla, que es mala o que es ofensiva. Algunas de estas opiniones son prematuras, pues al ser una obra tripartita no se puede emitir un veredicto final hasta leer todas las partes, y las restantes son mojigatas, sorprendente porque el colectivo de lectores de cómics es uno de los principales responsables de que el porno sea lo que es hoy. Seguro que en parte de esto tiene la culpa O´Neill (aquí  igual de expresionista, grotesco, eficiente y expresivo que siempre), si dibujase como un fan manda nadie protestaba del tono subido de los guiones de Moore. Así pues, creo que la opinión general de que la 3º parte The League of the extraordinary gentlemen  es mala, es exagerada e injusta. Queda claro una vez se termina la lectura de "Century".
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Es cierto que este título es hermético, adulto y complejo, pero también que Moore es un guionista clásico de modo que siempre se preocupa por ofrecer una historia interesante que puede ser seguida y comprendida por cualquiera. Así, da igual no pillar las referencias del cómic (según el guionista sólo la mitad son suyas) para seguir el relato. Lo único es que Moore exige que sus historias se lean con atención. Una forma de leer que su lector natural, el de superhéroes, ha olvidado porque el descompresive storytelling y la exigencia de las editoriales que sea todo para dummies lo han deformado. Los cómics de Moore hay que leerlos como antes, fijándose en las viñetas porque los fondos también aportan información y atendiendo a los textos porque la manera de narrar del gran guionista inglés es concatenada, primero te introduce las cosas y un rato después las desarrolla. A Moore no se le puede leer con un hemisferio cerebral dormido cual ave migratoria como el mainstream nos ha acostumbrado desde los tiempos de Image. En mi opinión, ese es el principal problema. Como ya no se lee así la gente se siente tonta leyendo a Moore y, entonces, como mecanismo de defensa, desprecia a autor y obra. Así pues, la 3º parte The League of the extraordinary gentlemen no es mala. Es cierto que es otra cosa, que poco se parece a la 1º parte que tanto éxito tuvo, pero Moore sigue ofreciendo una historia inteligible, interesante y, sobre todo, bien narrada y con personajes tridimensionales (de cuántos guionistas anglosajones de cómics actuales podemos decir lo mismo?). Las referencias culturales, las citas y los niveles profundos están ahí porque si no Moore no se pone a escribir, él ha de ser el primero en entretenerse con este título. Pero  los detalles no son imprescindibles para entender la obra porque el británico quiere que se la comprenda ya que tiene intención chamánica. Por eso no conocer The Black Dossier no es una carencia limitante. Las hojas no deben impedirnos ver el árbol. El hermetismo está ahí como juego y para dar valor a las relecturas. Moore no escribe soma ni cosas de usar y tirar, quizás esta rareza sea otra de las razones por las que sus obras del siglo XXI tienen mala consideración.
The League of the extraordinary gentlemen nació como entretenimiento pero por el camino cambió. Moore vio que le ofrecía la manera de escribir sobre la evolución de la ficción inglesa en los últimos 120 años, más o menos, cosa que a su vez era una forma de reflexionar sobre la evolución de la mentalidad y la sociedad occidental desde finales del siglo XIX hasta ayer, su tema favorito. Como ve a Occidente desde lejos por haber nacido en una familia bastante humilde y ser un genio y un miembro de la contracultura, le interesa ser crítico con la sociedad occidental. De esto va esta 3º parte. Dando por hecho que las 2 primeras partes cubrían el período victoriano, Moore se volcó con la evolución de la modernidad y de la posmodernidad.
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Moore escogió 1910 como primer hito porque fue cuando terminó la Era Victoriana, que vio nacer la encarnación de la principal Liga, y empezó la modernidad. Por ello es una obra sobre la desaparición del poder aristocrático y el principio de la decadencia de los valores victorianos. Se construye en torno a un misterio y tiran del carro 3 historias paralelas. La de la hija de Nemo, la de los nuevos asesinatos de prostitutas en Londres y una posible conspiración mágica antigubernamental (historia que une las 3 partes). El asunto termina con un sacrifico que, como el calamar de Watchmen, cambia las cosas. En este caso es el ataque del submarino de Nemo a Londres, eco del ataque de la reina celta Boudica a Londinium (representando en la 2º viñeta de la página 40), el último intento importante de los britanos por expulsar a los romanos (del principio del imperio al final del imperio). Esto nos indica que la mujer lunar va a ser importante para el desarrollo de la historia.
1969 es el segundo hito escogido por Moore al ser el momento en que se pasó de la modernidad a la posmodernidad. En 1969 fracasó definitivamente el movimiento contracultural progresista que formó a Moore. Es cuando quedó claro que el sueño juvenil del 68 no iba a cumplirse. A partir de aquí es necesario conocer The Black Dossier pero no es imprescindible pues, como he dicho, Moore quiere ser entendido así que explica lo que es necesario para seguir la historia principal (el relato breve pero denso ambientado en la Luna que acompaña a cada cómic también da más información, por eso es recomendable leerlo entero antes de leer "1969" y "2009"). Quizás lo más importante es que el mundo de The League of the extraordinary gentlemen  no es como el nuestro con sutiles diferencias como parecía al principio, sino un mundo, no sé si imaginario, donde las ficciones de este se han ido cumpliendo y sucediendo. Esta parte se centra en la trama de la conspiración mágica (las otras no continúan porque son las que dieron pie a la nueva época) y el personaje que viaje por el Tiempo como si Londres fuese su máquina nos da una pista clave. Su diálogo supercríptico nos hace deducir que proviene de nuestro mundo por lo que, más que un viajero temporal, es alguien que puede viajar al mundo de Fantasía que ha construido Moore a partir de la ficción inglesa. El acto sacrificial de esta parte es una orgía que es un macroconcierto que evoca a uno real. Como termina mal el cambio es a peor. Por eso el cómic, quizás la mejor parte de estas 3, termina con el punk, el movimiento contracultural que surgió de la frustración por el fracaso de 1968 en una Inglaterra sombría.
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2009 no es un hito sino que es la fecha escogida por Moore porque es el año en que se puso a trabajar en esta 3º parte. Aquí termina hábilmente y audazmente la historia de la conspiración mágica. Aparece Próspero con gafas de 3D antiguas de modo que confirmamos que el mundo de The League of the extraordinary gentlemen es ficticio pero que interactúa con el nuestro. Así, todo encaja y ese criticado final tiene todo el sentido del mundo (las niñeras eran las que  antes introducían a las personas en la ficción). La Liga es un invento del mago para tratar de intervenir positivamente en el mundo real a través de la ficción. Así, sus misiones tienen el objetivo de que esta no se vuelva oscura y desagradable. Por ello el fracaso de 1969 explica que la ficción actual sea así. Que haya dejado de ser colorista, fantasiosa y positiva como fueron la decimonónica (la de la Liga) y la Pop (la de los superhéroes Marvel). Como es la historia más ficticia de todas el acto sacrificial final se parece al de Watchmen. Es un acto chamánico de Moore para cambiar desde la ficción, su vehículo para llegar a nuestras mentes, la realidad. Toda la 3º parte ha sido su intento de purificar la ficción posmoderna (de la que él es uno de los autores más importantes). Si Moore tiene un alter ego en este cómic es Próspero.
Así pues, la 3º parte de The League of the extraordinary gentlemen es un cómic, muy bien editado por PDA, que está en la media de Moore. No estamos ante un cómic brillante, pero tampoco ante una obra menor o una obra de decadencia. Por tanto, cualquier que haya disfrutado con sus obras anteriores  (exceptuando a Promethea ya que esta sí es especial) no puede dejar de hacerlo con la lectura de esta siempre que lea con atención y deje al lado prejuicios e ideas preconcebidas (hay que vaciar la mente para que Moore nos "posea"). No puede ser de otra forma pues todas las constantes de este autor, como el protagonismo femenino (Halo Jones, Espectro de Seda...), están aquí. Por eso me alegro de que el guionista tenga planes de continuarla y expandirla. De momento está publicándose una historia centrada en los Nemo que, a buen seguro,  dado la tendencia a crear estructuras de Moore, completará todo lo anterior revalorizándolo.

18.4.13

Critiquita 368: Iron Man nº1/27, K. Gillen y G. Land, Panini-Marvel 2013

Este mes ha tocado Iron Man como novedad de Marvel Now! Este es un personaje que nunca me ha interesado. Por ello, aunque, evidentemente, por ser quien es he leído muchos cómics en los que sale, tengo muy poca idea de su subuniverso. Así pues, esta reseña la hago sin poder comparar ni con lo inmediatamente anterior ni con el canon de la serie.
Iron Man nunca me ha atraído porque a mi ni la tecnología ni los ricachones (y menos si son playboys) me despiertan interés. Me he acercado a él porque es el único personaje importante de Marvel (exceptuando Spiderman) del que no tengo nada, por hacer más grapas (cada vez me cansan más las coles regulares en tomo aperiódicos) y porque Gillen es un buen guionista que aún no me ha decepcionado. El dibujo de G. Land era una dificultad pero he de reconocer que el no-dibujo que practica cada día me gusta más.
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El nº1 (27 en el actual volumen español) es doble y viene con sus ARs como los demás. En él Gillen plantea rápido las premisas con las que va a comenzar, aunque esto no significa que sea dinámico y esté repleto de acontecimientos. Es un nº de comienzo lento, como es la moda ahora, bien planteado y menos insulso de lo habitual porque está contado con habilidad. Sin embargo eso no evita que, aunque entretenga, deje frío, más que por no ser nada del otro mundo, por la cantidad de lugares comunes que tiene. No es muy rompedor, incluso se molesta en presentar al personaje (millonario, ex alcohólico, galán cínico, científico loco, luchador, egoísta), y la historia es simple y lineal.
Land hace lo que todos esperábamos, un trabajo malo cuya única virtud es que no perjudica a los guiones. Este tipo no me parece dibujante y si lo consideramos así hay que reconocer que es muy torpe y no tiene ningún recurso. Su narrativa es muy gris y convencional, hace lo que sea por no hacer fondos, abusa de los primeros planos y se le da fatal la acción. Sin embargo empiezo a disfrutar con su trabajo. Es de sobra conocido que este se basa en calcar fotos, las que sean. Es decir, no es como Ross que usa modelos para recrear las viñetas que ha planeado (un recurso de toda la vida, sobre todo de los mejores dibujantes eróticos). Land se pasa más tiempo, eso parece, navegando buscando imágenes que pueda manipular para que encajen con el guión que le han pasado. El resultado es un aspecto tremendamente chocante pues se parece mucho a una fotonovela donde los actores están posando para otro guión. No obstante el no-dibujo de Land me empieza a gustar porque creo que expresa bien lo que es un cómic de superhéroes. Esas caras haciendo gestos estereotipados y exagerados sacados de contexto creo que capturan bien la falsa épica, el melodrama barato, el idealismo infantil, las fantasías adolescentes y la simplicidad propias del mainstream. Tengo que reconocer que disfruto cada vez más con esa falsa e impostada realidad congelada que Land nos propone (a su manera muy fiel al estilo convencional que se gastaba en la Edad de Oro). De todos modos reconozco que le he visto cosas mejores que las que hace aquí.
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Esta grapa incluye una pequeña declaración de intenciones de Gillen. No sé si es cosa suya o que a Panini le sobraba una página, pero me ha gustado el detalle. Esta breve nota confirma lo que se percibe leyendo el cómic. El personaje no le interesa mucho a Gillen, tampoco le inspira mucho. Por eso dice que, en contra de su costumbre, esta vez va a escribir improvisando sobre la marcha, que se va a centrar en las mujeres, que va a cuestionar las convenciones de la serie y a plantear cosas nuevas. Vamos, no me identifico con el personaje y no sé qué hacer con él así que lo voy a tratar lo menos posible y le voy a llevar a un terreno que me sea más familiar.
Así pues, es un comienzo gris. Un guión facilón y un dibujo mediocre, pero hay cosas dos prometedoras aunque la entidad del personaje y el Cine sean un nubarrón muy oscuro. Una: Gillen pretende acercar el espíritu de las novelas de caballerías a Iron Man (algo ya hecho de una forma que hoy resulta infumable). Dos: Iron Man es una serie que piensa plantear el Futuro. Esto es un motivo de tensión que puede resultar interesante porque el guionista no puede cambiar con su tecnología futurista el mundo porque la Tierra del Universo Marvel tiene que ser muy similar a la nuestra. En fin, una grapa mediocre pero prometedora. Lo mejor es que el guionista sabe escribir. Menos cosas positivas teníamos al principio de la Era Bendis.

12.4.13

Spring breakers. Bikinis y culitos.

H. Korine, director de Gummo, es un autor que conozco poco pero me parece muy atractivo por su gran talento visual, su ánimo provocativo e interés por ofrecer algo más que una historia. Por eso, cuando leí sobre esta peli y vi que se iba a estrenar en España, supe que iba a ir a videarla.
 
 
Spring breakers son los que en EE.UU. se toman las vacaciones de primavera, supongo que relacionadas con la Semana Santa ya que también en América Jesús "muere y resucita". La película cuenta la historia de cómo las de un cuarteto de chavalitas (15-19 años) siempre en bikini (todo trascurre en Florida) acaban por convertirse en una ola de crímenes sin recurrir al drama o la comedia blanca. Aquí la gente folla, se droga y muere asesinada.
 
 
La película es difícil por su estilo poco convencional y porque se atranca en la mitad por la falta de guión y por el gusto de Korine por usar actores no profesionales y por la improvisación. Las protagonistas ni tienen el carisma ni los recursos necesarios. No obstante, es una buena, diferente e interesante película.
 
Es un relato autoiniciático, la sociedad actual es incapaz de iniciar a sus miembros porque está desestructurada. Por eso Spring breakers está llena de viajes en uno y otro sentido y de cruces de puente así como de borracheras y cuelgues. Es, por tanto, una versión muy libre de Alicia en el País de las Maravillas. Por ello Korine apuesta por el lirismo, las sensaciones, el neón y los colores pastel (sobre todo el rosa). Se trata de representar el otro lado del espejo así como el estado alterado de conciencia de las chiquillas. La parte criminal, inspirada en El precio del poder, Grupo salvaje y Malas tierras, se conjuga con el interés sociológico de Korine por el comportamiento extremo estadounidense y su atracción por el lumpen de EE.UU. Así, tenemos un relato contradictorio. Por un lado tenemos un relato conservador digno de un padre anticuado, establece una relación entre la permisividad en las fiestas juveniles (buena parte del metraje son filmaciones de las fiestas universitarias donde los celebrantes se liberan de todas las inhibiciones sociales) y la criminalidad más dura (alguien tiene que proporcionar las drogas) y la chica que sale mejor parada es la más cristiana, y por el otro un relato progresista pues es feminista, tiene algo que recuerda a Thelma y Louise, y crítico con nuestra sociedad gris, aburrida y estrangulante. En mi opinión esta contradicción es sólo aparente y se debe al poco trabajado guión. La fiesta es simplemente el punto de encuentro entre los dos mundos, el ordinario y el extraordinario, la vía por el que el Mentor recluta a las heroínas y el cristianismo no es más que la expresión de la inmadurez y la cobardía (es la característica de la más joven). Por tanto, Spring breakers no es una película conservadora o denunciadora, sino una alabanza a la audacia y a la independencia. El problema es que Korine trata un tema serio de forma superficial y privilegiando lo visual. Si bien hay que tener en cuenta que este director nunca da discursos. Se limita a observar y a buscar belleza en el parte marginal y lumpen de la sociedad estadounidense. Por ello el final de esta película es abierto e interpretativo. Un gran acierto porque no está contando una historia al modo tradicional.
 
 
Concluyendo, Spring breakers, por ser una historia disparatada, por su audacia temática, por su belleza formal, por su juego constante con los clichés (la protagonizan unas muchachas que para nada son frágiles) por su lirismo y por su gran representación de lo que es el otro lado del espejo, es fresca y grata y, por su  denuncia del conformismo, la superficialidad, el mammonismo y el machismo de nuestra sociedad (por eso hay quien la ve escandalosa y amoral), por ensalzar a los que se salen de los raíles y explicar que el viaje sólo termina si uno quiere, revolucionaria. Así, a pesar de su dejadez y cierta pesadez es sublime. En el fondo Spring breakers es otro relato de ficción que nos dice que la Fantasía hay que salir a buscarla (cada uno a su modo).
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